El cielo violeta la cubría. La luz de la luna se reflejaba en sus lágrimas, al tiempo, escuchaba su canción favorita una vez tras otra. Comenzaba a odiarla, sin embargo, no le importaba, se trataba de uno de sus propósitos. Era su canción, un “su” plural, un “su” para dos. Pero esa noche, ese “su” volvía a ser, irremediablemente, singular. Poco a poco iba anocheciendo. A la misma vez, ella empeoraba, envejecía. No por fuera, por dentro. Su corazón parecía haber latido en exceso, su sangre estaba repleta de esa cosa llamada amor, pero un cáncer la invadía entera. Moría.
El cáncer del desamor. El peor que puede existir. Te va minando, día tras día. Nadie lo ve. Nadie te cree. Los médicos no saben cómo curarlo, sólo te dan la esperanza de que algún día, remita. Pero ves en sus ojos que no es verdad, que ya nunca se irá. Permanecerá en ti tanto tiempo que te agotará, y cuando acabe con tus fuerzas, ya no habrá nada. Nada. El cáncer sólo te da una tregua: el odio. Lo intentas pero no lo consigues. Cuando eso pasa, cuando no consigues odiar, sólo puedes hacer ya una cosa: morir…
jueves 18 de junio de 2009
viernes 5 de junio de 2009
Tu vida en 65 minutos
"¿Alguna vez os habéis sentido tan felices... tan tan felices, que habéis pensado que jamás os sentiríais tan felices? ¿Vuestra vida ha llegado a una perfección tal, que quizá no vale la pena buscar más? ¿Alguna vez os habéis sentido tan felices, tan tan felices, que ya no vale la pena vivir más?"
(Aún espero ese momento)
jueves 7 de mayo de 2009
Un pendiente
Cae lentamente, con prisa.
Se deja caer, se tira.
Un ínfimo detalle resbala por el suelo,
incapaz de volver atrás, de volver a mí.
Todo se une con un lazo azul,
pero no lo ves, es invisible para ti.
Eterno retorno, fin de la calma.
Luces y sombras te acompañan.
Media sonrisa, pálida tez.
Todo perdido otra vez.
Y las mariposas siguen ahí, sin ti.
Siempre me dejas con preguntas,
nunca con respuestas.
Se deja caer, se tira.
Un ínfimo detalle resbala por el suelo,
incapaz de volver atrás, de volver a mí.
Todo se une con un lazo azul,
pero no lo ves, es invisible para ti.
Eterno retorno, fin de la calma.
Luces y sombras te acompañan.
Media sonrisa, pálida tez.
Todo perdido otra vez.
Y las mariposas siguen ahí, sin ti.
Siempre me dejas con preguntas,
nunca con respuestas.
viernes 3 de abril de 2009
Hoy todo es igual que ayer. Daba la sensación de que iba a ser un punto y final, pero se ha quedado en una absurda coma. Todo sigue igual. A más B es igual a C. Siempre es así. No cambia porque sean las doce y un minuto. No cambia porque sea un año distinto. Es más, parece que la igualdad cobra mayor sentido hoy. Porque la hipótesis se corrobora. Eres como eres, no puedes cambiar. No puedes cambiar lo que te rodea. Es un estado de cosas ajenas a tu voluntad, a tu necesidad, a tu deseo… Pero nos gusta pensar que hay algo que cambia entre esos milisegundos que separan un día de otro. Creemos que hay algo mágico que nos permitirá conseguir todo aquello que tanto ansiamos. Nada más lejos de la realidad. Quizás cambie nuestra forma de mirar pero los ojos son los mismos y sufrirán lo mismo que antaño. No existe la suerte, no existe la buena suerte.
miércoles 4 de marzo de 2009
Siempre tú
Me da miedo hablar de ti.
Sé que cuando empiece, no podré parar de hacerlo.
Y no me apetece llorar.
martes 2 de diciembre de 2008
viernes 31 de octubre de 2008
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